Me maravilla que alguna persona de más de 80 años se haya desplazado a pie desde Málaga, Cádiz, Valencia o Barcelona; pero sigo echando de menos a mis propias amistades en el apoyo a este movimiento tan joven. Quizá sea esa la causa de algunos defectos que no se cansan de ponerme de relieve. Yo siempre digo que no cabe, en principio, exigir a lo nuevo lo que durante siglos no ha logrado conseguir lo viejo.Tengo la esperanza de poder compartir con algunas de estas amistades la marcha de esta tarde, desde Atocha a Sol.
(*) He cambiado por éste el término "mayores" usado ayer. Tienes razón, Julia, ¿Por qué no llamar a las cosas por su nombre?
No hay comentarios:
Publicar un comentario